viernes, 10 de enero de 2014

Vocación compartida

Paqui Marañón

Recordar mis comienzos en esta casa, hace ya diecinueve años, supone siempre una sonrisa y un brillo especial en los ojos.
Entrar por la puerta para mi entrevista de trabajo fue como volver a casa (había sido alumna del colegio Padre Poveda de Linares y miembro del movimiento ACIT Joven). Me recibió Lina Piñar, y a medida que conversábamos supe que este era mi sitio, que aquí quería quedarme. La cosa salió bien, duro comienzo por mi inexperiencia pero de esa adaptación sólo recuerdo cariño y paciencia, caras amables, mucha buena voluntad y mucho esfuerzo por innovar e incorporar las novedades educativas de comienzos de los 90: puesta en marcha del aula de apoyo, jornada continua, concierto pleno, LOGSE…
Con el tiempo esto se ha convertido en mucho más que un trabajo. Mis hijos han crecido entre estas paredes y para ellos, mi marido y para mí, el colegio ha supuesto entrega y compromiso; la posibilidad de conocer a los que hoy son nuestros mejores amigos, el escenario de nuestro crecimiento personal y como familia.

Vocación y servicio, siempre con la satisfacción del deber cumplido, con la alegría de encontrar el sentido, de sentir la grandeza de lo pequeño, de disfrutar de la cotidianeidad, sintiéndome parte de este equipo educativo –ya con caras nuevas- empeñado en hacer de la educación-evangelización la verdadera apuesta para un mundo más justo y solidario.

Me sigo emocionando como antes, con las miradas soñadoras de nuestro alumnado, ante los pequeños logros de quienes lo tienen más difícil, ante los éxitos de quienes “van solos”, ante la generosidad y creatividad de nuestros jóvenes, la iniciativa y la dedicación de nuestro profesorado...; saboreando que mis hijos ahora participen en ACIT, descubriendo en ellos esos rasgos de la escuela povedana que entre todos intentamos hacer realidad. Me desborda la confianza de las familias que depositan en nosotros “lo mejor de sus casas” y el largo camino ya recorrido buscando el encuentro, el cariño y la colaboración.
Y aquí me tenéis, con renovada ilusión y una enorme alegría por el sueño que juntos estamos viviendo, codo con codo, compañeros/as, alumnos/as, padres y madres… con la certeza de que Pedro Poveda hoy nos sigue sonriendo.

Un abrazo grande
Paqui Marañón

oOo

1 comentario:

  1. Querida amiga...
    Todavía recuerdo tu mirada soñadora que pude compartir contigo...
    Los alumnos lo importante...
    La entrega generosa...
    La mirada positiva a todo lo que te rodea...
    La ayuda a los últimos...
    La vida generosa en darse...
    ...
    No has cambiado... como el buen vino ha mejorado en ti el sabor, el mejor de los gustos, el mejor de los olores, los mejores detalles... la vida que se mueve por el amor a los otros hace que esto sea posible.
    Un beso

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