martes, 25 de marzo de 2014

Educar en tiempos difíciles


1
Educar en Tiempos Difíciles supone “tener la mente y el
corazón en el momento presente”. Dejarse interpelar por
los acontecimientos que configuran tanto la sociedad
en la que vivimos, como la globalidad del planeta.
Nuestras prácticas educativas deben estar articuladas
dinámicamente con las realidades que queremos
transformar.

Educar en tiempos difíciles exige, en el contexto de una
globalización excluyente en que vivimos, trabajar para
construir un mundo más justo, humano y democrático
y vivir con pasión la invitación de San Pedro Poveda
“Estima la justicia tanto como la vida”, traduciéndola
cada día en nuestra acción educativa y en el ejercicio de la
ciudadanía en los diferentes espacios sociales y culturales.

Educar en tiempos difíciles en sociedades
marcadas por fuertes manifestaciones de
agresividad y violencia en las diferentes
relaciones sociales, políticas, culturales e
interpersonales, es una invitación a renovar
diariamente la convicción de que
“la mansedumbre, la amabilidad y la 3 dulzura son las que conquistan el mundo”

4
Educar en tiempos difíciles nos desafía a articular
teoría y práctica, pensamiento y acción,
a buscar continuamente una coherencia en la
vida, concientes de que “las obras, sí, son las
que dan testimonio de nosotros y dicen
con elocuencia incomparable lo que somos”.

5
Educar en Tiempos Difíciles interpela a todo educador,
a toda educadora a “preocuparse de que cada persona
dé de sí todo lo que pueda dar”, confiando en
el potencial de crecimiento de cada uno/a y
favoreciendo el empoderamiento de cada persona,
especialmente de aquellos/as pertenecientes
a grupos sociales excluidos, social y culturalmente,
u objeto de discriminación de cualquier tipo.

6
Educar en tiempos difíciles, sólo es posible
si somos profesionales competentes y
actualizados que creemos que, “el estudio
no es para nosotros solamente algo bueno, útil
y provechoso, es algo necesario imprescindible...
Hay que enamorarse del estudio... empeñémonos
en incorporarlo en nuestras vidas,
haciendo que 6sea una verdadera necesidad”.

7
Educar en tiempos difíciles no es un compromiso
individual:“todos hemos de cooperar.
Aquí no hay uno solo y los demás son
comparsa, sino que cada cual tiene su sitio,
su deber, su responsabilidad”.

Educar en tiempos difíciles no es posible si
no somos capaces de transformar, innovar,
reinventar y crear nuevas prácticas educativas:
“El trabajo colectivo y el intercambio de
impresiones e iniciativas hacen surgir
estímulos y desarrollan energías que existen
pero no se actualizan, permaneciendo
en estado latente”.

Educar en tiempos difíciles es una apuesta
por la humanización , para favorecer procesos
personales y sociales en los que la vida
humana, de cada uno, de cada una, se realice
en plenitud: “Yo quiero, sí vidas humanas,
ambientes donde el humanismo impere;
pero como entiendo que esas vidas no
podrán ser cual las deseamos si no son
vidas de Dios, pretendo comenzar por
henchir de Dios, a los que han de vivir
una verdadera vida humana”.

10 
Educar en Tiempos Difíciles supone
capacidad de soñar, de proyectar,
de afianzar la Esperanza…
”Tenemos mucha fe, mucha 
esperanza y no dejamos de soñar y hasta realizamos algunos sueños.”

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